miércoles, 7 de enero de 2009

Marisol Ortiz Elfeldt, una reñaquina que se toma en serio lo de escribir


Entrevista realizada por Jorge Queirolo Bravo

Marisol Ortiz Elfeldt es, sin lugar a dudas, una mujer multifacética. No solamente ha sido la gestora y directora de la Galería Arte Reñaca, sino que también ha incursionado exitosamente en el periodismo, área en la cual recientemente fue nombrada como la editora jefe de Tell Magazine, la principal revista de la Quinta Región en Chile. Titulada de pedagogía en inglés en la Universidad de Chile, realizó también estudios de magíster en comunicación social en la Escuela de Periodismo de la misma universidad. Su paso por la Universidad Tecnológica Metropolitana es recordado por sus alumnos como el de una académica muy original, cuyas cátedras solían ser a veces distintas de lo que se acostumbra en un centro de educación superior, sin desmerecer por eso la alta calidad de su enseñanza. Lo interesante es que Marisol también escribe y lo hace bien, con un estilo que agrada y es liviano a la vez. Por eso hemos considerado prioritario conversar con ella, para enterarnos de los escritos que produce en su reducto de Reñaca, Chile.

JQB: ¿Cuál es tu estilo cuando escribes?

MOE: Escribo imaginando los personajes y lo que éstos sienten, viviendo cada una de las situaciones que invento, por lo que la historia en el fondo pasa a través de mí, antes de ser plasmada en palabras. Me valgo mucho de la prosa poética y mis cuentos e historias tienden a tener mucho de poesía. En una línea puedo expresar mucho en poco espacio, como también puedo ser excesivamente descriptiva, pero siempre el contenido es interesante para el lector.

JQB: ¿Existe algún autor que te haya influenciado decisivamente en cuanto a tu forma o estilo de escribir?

MOE: Me voy influenciando en la medida en que leo a ciertos autores, por ejemplo la escritora chilena Andrea Maturana, de cuyos escritos rescato lo intimista y la sensualidad que ella tiene para escribir. José Saramago es otro de los que dejan algo en mí, como por ejemplo su flujo de conciencia.

JQB: ¿Por qué escribes? ¿Existe algo que te motive a hacerlo?

MOE: Siempre he escrito. Cuando fui pequeña escribía en mi diario de vida y cartas en las que contaba muchas cosas. No nos olvidemos que en esa época viajaba mucho y aún no existía el correo electrónico. La única forma de mantener informada a la familia y a los amigos era mediante esta correspondencia epistolar, la que siempre fue considerada como muy entretenida por los receptores. Ya en la adolescencia lo hice en forma de poemas y letras de canciones, que componía en mi guitarra y en la universidad comencé a crear cuentos e historias.

JQB: ¿Te sientes realizada con lo que haces en el campo literario?

MOE: En algunos ámbitos, sí. Pienso que todavía me falta algo que estoy por encontrar.

JQB: ¿Cuáles son tus proyectos literarios? ¿Estás por editar algún libro?

MOE: Sí, próximamente tengo proyectada la publicación de mi primer libro de historias cortas.

JQB: ¿Cuál ha sido la reacción de aquellas personas que han tenido la oportunidad de leerte?

MOE: Me han dicho que he sido capaz de transportarlas hacia el interior de la historia. Les gusta el estilo sencillo y de fácil lectura, así como también las temáticas. Lo otro que me dicen es que tengo una buena capacidad de síntesis.

JQB: ¿Cómo es eso de las temáticas? ¿Cuáles son éstas?

MOE: Mis temas orbitan principalmente alrededor de los sentimientos y las sensaciones de la mujer, las que pueden ser de amor, soledad, tristeza, pérdidas, vida cotidiana. Es el tratamiento de la temática y su cercanía con la realidad la que hace que el lector se identifique con la historia contada.

JQB: Tu literatura tiene entonces un sesgo más bien feminista. ¿Estoy en lo correcto?

MOE: No me gusta la distinción de literatura feminista o femenina porque tampoco existe la literatura machista o masculina. Diría que cada autor escribe sobre lo que sabe o lo que lo inspira, independiente de su género.

JQB: ¿Qué es lo que te inspira a ti en particular?

MOE: La vida simplemente. Nosotros somos los personajes de este gran teatro.

JQB: Cuando escribes, ¿te autocensuras o eres de aquellas escritoras que no tienen pelos en la lengua y simplemente ponen lo que les viene a la imaginación?

MOE: Ja, ja, ja. Creo que tengo de las dos cosas, pero hay autocensura también. Creo que va por allí lo que te dije anteriormente, que me falta algo que está por venir y tiene que ver con darme la libertad de escribir lo que quiera.

JQB: ¿Cómo ves la literatura chilena en la actualidad?

MOE: Productiva, con muchos autores jóvenes, con mucho interés en publicar libros de parte de éstos y haciéndolo por diferentes medios, ya que no siempre las editoriales están llanas a recibir nuevos valores.

JQB: ¿A qué te refieres con eso de que las editoriales no tienen mucho interés en los escritores nuevos o emergentes? ¿No forma eso parte de su trabajo?

MOE: Me refiero a que no es fácil que una editorial de renombre se interese por publicar manuscritos de escritores no conocidos, a menos que sean de corte totalmente comercial y exitistas de manera instantánea. A veces pesa más el nombre del autor y el tema, que la calidad de lo que se escribió.

JQB: Como lectora, ¿qué es lo que prefieres?

MOE: Leo casi de todo. Desde las aventuras de Ásterix y Óbelix, hasta “La rebelión de las masas” de Ortega y Gasset, pasando por novelas, cuentos, biografías, viajes, historia novelada, ciencia ficción, ensayos y, por supuesto, la prensa.

JQB: Siendo que escribes cuento, ¿cuáles cuentistas te gustan o impresionan más?

MOE: Cortázar, de todas maneras. O. Henry es otro de mis preferidos junto con Guy de Maupassant. Y no dejemos de nombrar, porque también hay que tener la fantasía presente, a Hans Christian Andersen y Perrault. En ciencia ficción están Julio Verne y Ray Bradbury.

© Jorge Queirolo Bravo

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